GCR Plastic Solutions y RIGK GmbH han iniciado una colaboración estratégica para llevar a cabo un
ensayo avanzado de reciclaje industrial de envases posconsumo procedentes del sistema alemán
PAMIRA y del sistema sectorial GVÖ, con el objetivo de garantizar los más altos niveles de calidad,
trazabilidad y seguridad para aplicaciones técnicas.
RIGK es uno de los principales proveedores colectivos de sistemas de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) en Alemania y opera conforme a la Ley alemana de Envases. La compañía colabora con grandes grupos de la industria química como BASF, Covestro, LANXESS, Evonik y Wacker Chemie. En este contexto, junto con la industria, RIGK gestiona soluciones de recogida y reciclaje para envases industriales, comerciales y agrícolas, incluido PAMIRA, el sistema sectorial para envases usados de productos fitosanitarios y fertilizantes líquidos. Estos sistemas se caracterizan por altas tasas de recogida, protocolos de prelavado y una sólida trazabilidad, al igual que GVÖ, operador independiente de un sistema sectorial para envases de lubricantes. Para el ensayo de reciclaje, RIGK (a través de PAMIRA) y GVÖ proporcionaron un marco controlado de recogida y pretratamiento, garantizando una elevada trazabilidad en origen y una calidad de entrada constante.
Las pruebas se realizaron en una de las plantas de reciclaje mecánico más avanzadas de Europa, operada por GCR Plastic Solutions. La instalación forma parte de un programa estratégico de inversión de 100 millones de euros diseñado para anticipar y responder a los requisitos del próximo Reglamento sobre Envases y Residuos de Envases (PPWR), reforzando el compromiso a largo plazo de GCR con soluciones circulares industriales de alta calidad.
Los ensayos incorporaron las tecnologías más avanzadas disponibles en lavado en caliente, sistemas de clasificación avanzada y extrusión, incluyendo potenciadores de refuerzo y unidades de desodorización de alta eficiencia. El objetivo fue garantizar que el material reciclado pudiera reintroducirse de forma segura en el ciclo productivo, permitiendo una verdadera circularidad sin riesgo de interacción indeseada con posibles sustancias químicas residuales presentes en los flujos originales de envases.
En respuesta al próximo PPWR y a la creciente responsabilidad de los productores de envases, se implementaron procesos altamente exigentes y de elevado coste para garantizar los máximos niveles de calidad, consistencia y seguridad. Estos tratamientos avanzados fueron esenciales para asegurar que los complejos flujos de envases industriales posconsumo pudieran cumplir con los estrictos requisitos técnicos y regulatorios para nuevas aplicaciones circulares.
El proyecto contó también con el apoyo de la División de Innovación de GCR, una unidad técnica especializada compuesta por 58 profesionales y equipada con una infraestructura de laboratorio integral única por su enfoque integrado hacia los materiales circulares. Además de la caracterización avanzada de materiales —incluyendo ensayos mecánicos, reología y análisis de contaminantes—, la División de Innovación es capaz de simular los procesos productivos de los clientes a escala piloto. Esto permite validar no solo la pureza y el cumplimiento normativo del material, sino también su rendimiento industrial real en condiciones específicas de aplicación.
Las instalaciones de GCR están equipadas con cromatografía de última generación en fase gaseosa y líquida, lo que permite un control analítico exhaustivo de los pellets reciclados con niveles de precisión poco habituales en el mercado. Esta capacidad permitió validar plenamente la pureza del material, los compuestos volátiles y la posible presencia de contaminantes, reforzando la confianza de transformadores y propietarios de marcas que buscan materias primas circulares fiables.
Tras la validación exitosa del proceso y de la calidad del material, varios de los principales transformadores europeos de envases industriales expresaron su compromiso de anticiparse de manera proactiva a los requisitos del PPWR mediante la integración progresiva de estos materiales reciclados en su producción, una vez demostrados el pleno cumplimiento técnico y la consistencia.
El objetivo de la iniciativa fue aportar seguridad, confianza y fiabilidad al sector europeo de envases industriales, confirmando que estos flujos complejos pueden reintegrarse en el ciclo productivo con sólidas garantías técnicas, analíticas y de trazabilidad, en línea con los objetivos del próximo Reglamento europeo sobre Envases y Residuos de Envases.
Las pruebas se llevaron a cabo en las instalaciones de GCR Plastic Solutions a finales de febrero e incluyeron la visita de Markus Dambeck, presidente del Consejo de Dirección de RIGK GmbH, lo que subraya la relevancia técnica del proyecto dentro del ecosistema alemán de envases industriales. Durante dos días se realizaron procesos intensivos de lavado, separación y análisis avanzado para validar la calidad del material reciclado.
“Este proyecto representa un paso decisivo para demostrar que los flujos industriales complejos, cuando se gestionan adecuadamente en origen, pueden transformarse en materia prima reciclada de alto valor con pleno control analítico y trazabilidad”, afirma Santiago Sans, director Industrial y de Innovación de GCR. “Nuestro objetivo es ofrecer a los principales transformadores europeos un material técnicamente fiable y consistente.”
Markus Dambeck añade: “Para RIGK es fundamental trabajar con socios capaces de cumplir con exigentes estándares de calidad y verificación. Estos ensayos nos permiten avanzar hacia soluciones de reciclaje cada vez más sólidas y transparentes para la industria.”
Mediante esta iniciativa, ambas organizaciones consolidan una colaboración orientada a elevar los estándares del reciclaje industrial en Europa, demostrando que la combinación de trazabilidad en origen, procesos rigurosos y validación analítica estricta es clave para construir cadenas de valor circulares sólidas y creíbles.
El proyecto se lanzó con un objetivo claro: eliminar la contaminación y los compuestos volátiles, un logro que los sistemas de reciclaje tradicionales no han sido capaces de alcanzar. Los primeros resultados de las pruebas indican que las sustancias volátiles se han eliminado con éxito, evitando la contaminación cruzada y alcanzando niveles de pureza que anteriormente se consideraban inalcanzables. En los próximos meses, se llevará a cabo una amplia serie de ensayos en colaboración con actores líderes del sector para confirmar la robustez del proceso y preparar su implementación a escala industrial.
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